Epicondilitis: codo de tenista

¿Qué es la epicondilitis?

La epicondilitis, también llamada codo de tenista, es la causa más frecuente de dolor en la parte externa del codo y afecta entre el 1 % y el 3 % de la población.

Suele afectar al brazo dominante y aparece con mayor frecuencia entre los 35 y los 50 años. No es una lesión exclusiva de deportistas, ya que en la mayoría de los casos está relacionada con movimientos repetitivos, por lo que también es habitual en personas que realizan trabajos manuales.

La epicondilitis es una lesión por sobrecarga del tendón extensor común, de donde se originan los músculos epicondíleos laterales. Estos músculos permiten extender la muñeca y los dedos de la mano.

Musculatura epicondílea lateral
Visión lateral del codo: los músculos epicondíleos laterales se originan alrededor del epicóndilo lateral en la parte distal del húmero; son músculos extensores de la muñeca y los dedos.

Esta sobrecarga provoca microroturas que casi siempre comienzan en el tendón del extensor radial corto del carpo (extensor carpi radialis brevis). También pueden verse afectados otros tendones como el extensor radial largo del carpo (extensor carpi radialis longus), el extensor común de los dedos (extensor digitorum communis) y el extensor cubital del carpo (extensor carpi ulnaris).

En el estudio microscópico se observa un tejido reparador inmaduro y no se encuentran células inflamatorias, ni en la fase aguda ni en la crónica. Por eso, el consenso actual es que la epicondilitis es un proceso degenerativo, asociado a microroturas del tendón que inician una cicatrización incompleta.

¿Cómo se diagnostica la epicondilitis?

Exploración

El diagnóstico de la epicondilitis se basa principalmente en la historia clínica y en la exploración física. Entre los signos y síntomas más comunes se encuentran:

  • Dolor al presionar la parte externa del codo.
  • Dolor al sujetar objetos y pérdida de fuerza al apretar con la mano.
  • El dolor empeora al extender la muñeca o girar el antebrazo hacia arriba (supinación) contra resistencia.

Pruebas de imagen

Las pruebas de imagen, como la ecografía o la resonancia magnética, no suelen ser necesarias para el diagnóstico inicial, pero pueden ser útiles en casos atípicos o que no responden al tratamiento conservador.

  • Radiografías: Por lo general, son normales, o A veces pueden observarse calcificaciones cerca del epicóndilo lateral, aunque esto no modifica el tratamiento.
  • Resonancia magnética: no es necesaria para el diagnóstico. Puede mostrar un aumento de señal en el tendón del extensor radial corto del carpo, aunque esto no implica que la lesión sea más grave.
  • Ecografía: suele mostrar un tendón engrosado y con menor ecogenicidad (hipoecoico).
Resonancia magnética de paciente con epicondilitis
Imagen de resonancia magnética de un paciente con epicondilitis. El círculo rojo indica la inserción del tendón extensor radial corto del carpo.

¿Cuál es el tratamiento de la epicondilitis?

El tratamiento inicial de la epicondilitis es siempre conservador, ya que tiene éxito en el 95 % de los casos. Solo en situaciones excepcionales es necesario recurrir a la cirugía.

La cirugía solo se plantea si, tras un periodo razonable de tratamiento conservador bien aplicado, el paciente no experimenta mejoría de los síntomas.

Se considera un tiempo prudencial de 6 a 12 meses de tratamiento conservador.

Tratamiento conservador de la epicondilitis

El tratamiento conservador abarca todas las medidas no quirúrgicas disponibles para tratar la epicondilitis o codo de tenista. Existen múltiples opciones, con distintos niveles de evidencia científica.

En 2013, el American College of Occupational and Environmental Medicine (ACOEM) publicó una guía de práctica clínica sobre la epicondilitis, en la que se evaluaban distintas medidas conservadoras para su tratamiento. Estas incluían:

1. Reposo

Especialmente recomendado en la fase aguda. Evitar las actividades que provocan dolor es la primera medida a adoptar.

2. antiinflamatorios

Pueden utilizarse tanto por vía oral como en forma de crema. Su eficacia es moderada y se recomiendan principalmente en las fases agudas.

3. fisioterapia

Es una opción efectiva, respaldada por evidencia para mejorar el dolor y la función a largo plazo. Los ejercicios deben realizarse cuando el dolor es tolerable y evitarse en fases de mayor intensidad.

Te explico qué ejercicios puedes hacer y cómo realizarlos.

4. Cinchas para el codo

Se colocan aproximadamente 3 cm por debajo del codo. Ayudan a disminuir la tensión sobre los músculos epicondíleos, lo que puede reducir el dolor y mejorar la fuerza de agarre.

Aunque la evidencia científica es limitada, algunos estudios señalan una eficacia moderada. La guía de la ACOEM recomienda su uso.

5. Infiltración de corticoides

Han sido utilizadas ampliamente durante años y pueden ofrecer alivio a corto plazo, pero sus resultados a medio y largo plazo no siempre son favorables.

6. Infiltración de plasma rico en plaquetas (PRP)

En los últimos años se ha popularizado en lesiones deportivas. Se cree que favorece la cicatrización al aportar factores de crecimiento que estimulan la reparación de los tejidos.

El PRP se obtiene a partir de sangre del propio paciente, aunque su preparación varía entre centros, lo que explica que los resultados de los estudios sean tan diferentes.

En general, los ensayos clínicos muestran eficacia variable, Por ello, la guía de la ACOEM considera que la evidencia actual es contradictoria y no emite una recomendación firme

Colocación de una Cincha de epicondilitis en paciente con epicondilitis
Colocación de cincha de epicondilitis.

Tratamiento quirúrgico de la epicondilitis

En la mayoría de los casos, la epicondilitis se resuelve con tratamiento conservador en un plazo de entre 6 meses y 1 año. Solo si no hay mejoría tras ese tiempo, algo poco habitual, puede plantearse la cirugía.

Existen distintas técnicas quirúrgicas, algunas se centran en extirpar la zona cicatricial y degenerada del tendón, y pueden incluir pequeñas perforaciones en el epicóndilo humeral para estimular la inserción de los músculos epicondíleos.

Otras técnicas buscan reducir la tensión sobre la zona epicondílea mediante la desinserción parcial de los tendones afectados.

La cirugía ha demostrado ser eficaz en un alto porcentaje de pacientes que no han respondido al tratamiento conservador, permitiendo la reincorporación a la actividad laboral y deportiva con tasas de mejoría y satisfacción superiores al 90 % en la mayoría de los estudios.

No obstante, debe reservarse únicamente para casos que no mejoran tras un manejo conservador prolongado.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la epicondilitis o codo de tenista?

Es una lesión degenerativa de los tendones extensores de la muñeca y los dedos, que tienen su origen en el codo, causada por sobrecarga repetitiva.
👉 Ver más sobre qué es la epicondilitis.

¿Qué síntomas produce la epicondilitis?

Dolor en la parte externa del codo, especialmente al presionar, sujetar objetos o al hacer fuerza con la mano.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se basa en la historia clínica y la exploración física, sin necesidad de pruebas de imagen en la mayoría de los casos.
👉 Leer más sobre cómo se diagnostica la epicondilitis.

¿Cuál es el tratamiento de la epicondilitis?

El abordaje inicial es conservador, con reposo, fisioterapia, ejercicios, cinchas y, en algunos casos, infiltraciones.
👉 Consulta en detalle las opciones de tratamiento

¿Qué ejercicios puedo hacer si tengo epicondilitis?

Existen ejercicios específicos que pueden ayudar a reducir el dolor y mejorar la función, siempre que se realicen cuando el dolor sea tolerable.
👉Te explico qué ejercicios puedes hacer y cómo realizarlos.

¿Cuándo se recomienda la cirugía?

Solo se plantea si, tras 6 a 12 meses de tratamiento conservador bien aplicado, no hay mejoría.

Bibliografía

La epicondilitis lateral es una lesión por sobrecarga que causa dolor en la parte externa del codo. Aprende a reconocer sus síntomas y qué tratamientos pueden…

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